martes, 16 de septiembre de 2008

Experimento de Fizeau



Un rayo de luz parte de una fuente emisora, se divide en dos y llega por reflexiones a un interferómetro después de recorrer cada rayo una distancia igual al otro y un tramo igual de agua. Cuando el agua está en reposo los dos rayos llegan a la vez, pero al circular el agua a través de la tubería a velocidad V el rayo 1 se frenará, puesto que el agua circula en sentido contrario al de la luz, y el rayo 2 se acelerará ya que el agua fluye en la misma dirección y sentido que la luz.





DEMOSTRACIÓN




He considerado la hipótesis que la velocidad de la luz en un medio en movimiento, respecto al medio en reposo, disminuye o aumenta en la misma proporción (α) que lo hace en un medio en reposo respecto al vacío, puesto que la fuerza de resistencia del medio (que produce la disminución de la velocidad de la luz respecto del vacío) es la misma en ambas situaciones. Esto es debido al aumento del ángulo de refracción que sufre la luz cuando se desplaza de un medio en reposo a un medio en movimiento. Con lo cual hay una disminución de la velocidad de la luz, todo esto ocurre si la velocidad del medio tiene la misma dirección y sentido que la velocidad de la luz. Tendrá lugar un aumento de la velocidad de la luz, en la misma proporción, si la velocidad del medio tiene la misma dirección pero sentido contrario que la velocidad de la luz. Cuando un medio pasa del reposo a una velocidad constante surgen las correspondientes fuerzas de inercia. Si la velocidad de la luz tiene la misma dirección y sentido que la velocidad del medio, entonces la velocidad de la luz respecto al sistema de referencia “Tierra” será la velocidad de la luz en el medio en reposo más la velocidad relativa entre la tierra y el medio menos la diferencia de velocidad que tiene la luz en el medio en reposo respecto del medio en movimiento, provocada por la fuerza de inercia. Si la velocidad de la luz tiene la misma dirección pero sentido contrario que la velocidad del medio, ocurrirá que la velocidad de la luz que se obtendría sería la resta entre la velocidad de la luz en el medio en reposo y la velocidad del medio, más la diferencia de velocidad de la luz en un medio en reposo respecto del medio en movimiento a velocidad constante (la fuerza de inercia tiene la misma dirección y sentido que la velocidad de la luz). Todo esto hace que disminuya la velocidad relativa y por consiguiente nos quede:

Cw1 = cα + (V – Vm)

Cw2 = cα – (V – V m)

Siendo:

Cw1 = velocidad de la luz que tiene la misma dirección y sentido que la velocidad del medio.

Cw2 = velocidad de la luz que tiene la misma dirección y sentido contrario a la velocidad del medio.

c = velocidad de la luz en el vacío.

α = w/c, es la cantidad de veces que es menor la velocidad de la luz en el medio que en el vacío.



V = es la velocidad relativa entre los dos sistemas de referencia.

V m = es la disminución de la velocidad relativa entre los dos sistemas de referencia cuando la luz se desplaza en un medio en movimiento, debido a un aumento de la refracción de la luz (si la velocidad del medio tiene la misma dirección y sentido que la velocidad de la luz) o a una disminución de la refracción de la luz si la velocidad del medio tiene la misma dirección y sentido contrario a la velocidad de la luz.



Puesto que la disminución de la velocidad relativa es directamente proporcional al aumento o disminución de la refracción (según el caso) entonces podemos relacionar la velocidad relativa (V) con la disminución de ésta (Vm) mediante el índice de refracción de la luz, en nuestro caso mediante el inverso de este índice. Vm = α2 V, puesto que la luz en un medio en movimiento sufre dos refracciones:

1ª. La correspondiente a un cambio del medio, cuando el medio está en reposo relativo.

2ª. Un aumento o disminución de la refracción (según que la velocidad del medio tenga la misma dirección y sentido que la velocidad de la luz o tenga la misma dirección y sentido contrario) en la misma proporción que la anterior, cuando el medio está en movimiento.

El aumento de la velocidad del medio produce un aumento o disminución de la refracción de la luz, según lo explicado anteriormente. El aumento o disminución de la refracción, según el caso, es directamente proporcional a la velocidad del medio.
En definitiva las velocidades son las siguientes:


Cw1 = w + (V – w2V /c2)


Cw2 = w – (V – w2V/c2)






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NOTA:
Para más exactitud lo que ocurre es una disminución de la velocidad de la luz en el medio, cuando la velocidad del medio tiene la misma dirección y sentido que la velocidad de la luz, debido a un aumento de la refracción de ésta producida por la fuerza de inercia (este aumento de la refracción o disminución de la velocidad de la luz es directamente proporcional a la velocidad relativa entre los dos sistemas de referencia y cuyo valor es: α2V). Sin embargo tiene lugar un aumento de la velocidad de la luz en el medio, cuando la velocidad del medio tiene la misma dirección pero sentido contrario que la velocidad de la luz, debido a una disminución de la refracción de ésta producida por la fuerza de inercia; teniendo el mismo valor que en el caso anterior, es decir, α2V. Todo esto equivale a una disminución de la velocidad relativa entre los dos sistemas de referencia en la cantidad mencionada anteriormente.


lunes, 15 de septiembre de 2008

El Universo y sus Leyes



He considerado la hipótesis que el Universo tiene su comienzo en un espacio eterno e infinito, el vacío, y con una sola regla de juego: el movimiento. ¿Qué ocurrió en el vacío para que surgiera la materia, esta inmensa cantidad de partículas que pueblan este rompecabezas llamado Cosmos? Siguiendo con mi hipótesis de trabajo he supuesto que hubo multitud de zonas muy pequeñas de vacío que empezaron a rotar sobre sí mismas a una velocidad angular constante (probablemente equivalente a una velocidad lineal aproximada de 300000 km/s); fue el nacimiento de la materia. Por consiguiente la materia sería "vacío fuertemente concentrado" debido a su gran velocidad de giro. Observamos que del vacío no ha surgido una nueva realidad, sino un estado diferente de la misma realidad. Inevitablemente quedan muchas dudas que resolver: ¿Qué tipo de diferencia hubo en el vacío para que se presentara el movimiento? ¿Por qué surgió en unas zonas determinadas y en otras no? ¿Estas diferencias en el vacío, existieron siempre o comenzaron en un instante determinado? Éstas y otras muchas son preguntas que necesariamente tendría que resolver la Ciencia, en el caso de que esta hipótesis fuese correcta, si queremos seguir profundizando en los misterios del Cosmos.
La constancia de la velocidad de la luz en el vacío, respecto de la fuente que la origina, nos indica que la fuerza que aplica cada unidad de partícula al colisionar con otras es la misma independientemente del objeto emisor de luz. Es decir, que la fuerza por unidad de partícula es constante. Una posible explicación a este fenómeno es admitir que la unidad de partícula, a la que podemos llamar fotón elemental, sea idéntica en todo el Universo. ¿Qué fuerza transmite este fotón elemental en su movimiento de rotación? ¿Cómo transmite la fuerza? ¿Cuál es la ley que gobierna esta transmisión? El giro del fotón elemental produce una fuerza constante en todas direcciones a partir del punto de rotación. Esta fuerza se propaga al vacío circundante y produce en éste movimiento. Con lo cual, si la hipótesis es correcta, el vacío se mueve. Los dos experimentos que expongo a continuación parecen indicar que esta afirmación pudiera ser cierta. En el primer experimento tenemos dos partículas separadas por el vacío y ejerciéndose fuerzas entre sí, sin que haya contacto entre ellas. Obligatoriamente las transmisiones de las fuerzas se harán a través del vacío, puesto que es lo único que separa a ambas partículas. Como consecuencia, toda transmisión de fuerzas entre partículas separadas por un determinado medio, sin que exista contacto entre ellas, exige necesariamente el movimiento de dicho medio. Sabemos que todo cuerpo está formado por partículas y vacío. Si este cuerpo se desplaza con respecto a un determinado sistema de referencia, no solamente se mueven las partículas que lo componen sino también el vacío que se encuentra dentro de él; este sería el segundo experimento. Estos dos experimentos se interpretan actualmente mediante la Teoría de Campos. Las partículas modifican el campo gravitatorio, eléctrico-magnético... Y esa modificación explica la interacción. Pero, si profundizamos en la Teoría de Campos es posible que lleguemos a la conclusión que esa modificación consiste en el movimiento del medio que rodea a las partículas.
Todas las partículas estarían compuestas de la unión de los fotones elementales. ¿Cuál podría ser la ley que describiera la interacción entre partículas en el vacío, sin que hubiera contacto entre ellas? Cada punto de la partícula con movimiento de rotación aplica dos fuerzas de igual módulo y perpendiculares entre sí. La fuerza aplicada es directamente proporcional a la masa y a la velocidad angular de la partícula. La primera fuerza(F1) tiene la dirección tangente a la trayectoria en el punto considerado y sentido el del movimiento de rotación de la partícula. La segunda fuerza (F2) tiene la dirección perpendicular a la primera y el sentido hacia afuera del punto de rotación de la partícula. A medida que nos alejamos del punto de rotación va aumentando la superficie de vacío sobre la cual se ejerce la fuerza, y como el valor de la fuerza se mantiene constante, la fuerza por unidad de superficie va disminuyendo a medida que aumenta la distancia al punto de rotación. Con lo cual la intensidad de la fuerza es directamente proporcional al producto de su masa por la velocidad angular e inversamente proporcional a la superficie de la esfera de radio "r". Esta fórmula nos indica el valor de la fuerza por unidad de superficie de vacío que se transmite a una distancia "r" del punto o eje de rotación de la partícula, es decir, el valor que tienen las dos fuerzas descritas anteriormente a la distancia r considerada. Esta fórmula, si es correcta, podría llamarse "ley de la dinámica del vacío" y nos indicaría cómo se propaga la fuerza de una partícula, a velocidad finita, a través del vacío. Si analizamos la interacción de dos partículas que rotan en el mismo sentido, separadas por el vacío, nos encontramos con que cada partícula aplica sobre la otra dos fuerzas constantes iguales en módulo y perpendiculares entre sí. Las fuerzas se transmiten a través del vacío y colisionan con las fuerzas de la otra partícula, produciéndose un punto donde se equilibran las fuerzas F2 de ambas partículas. Al mismo tiempo las fuerzas F1 hacen girar a las partículas alrededor del punto de equilibrio. Cada una de las partículas mantiene su individualidad, ya que poseen su propio campo de fuerza; pero también forman una unidad puesto que las dos dan lugar a otro campo de fuerza común. Si las dos partículas giran sobre sí mismas en distintos sentidos entonces las partículas se trasladarán juntas en una dirección perpendicular a la recta que une los puntos de rotación de las partículas y cuyo sentido sería hacia la izquierda o derecha de esta recta. Podemos deducir que la fuerza que aplica cada partícula es directamente proporcional al producto de las dos masas por la velocidad angular de la partícula que aplica la fuerza, e inversamente proporcional a la superficie de la esfera cuyo radio es la distancia entre el punto de rotación de la partícula y el punto de equilibrio entre ambas.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Introducción


Mi pasión por la Ciencia me lleva a exponer en este blog todas las ideas que a lo largo de los años he ido acumulando. Lamentablemente la Ciencia Oficial sigue, al igual que en siglos anteriores, obstaculizando el camino a las nuevas teorías que intentan dar otra posible explicación de los fenómenos de la naturaleza. ¿ Cómo se sabe con exactitud si una teoría es absurda? A lo largo de la historia se ha demostrado que lo que es absurdo para una generación no lo es para la siguiente. Tenemos que dar una oportunidad a las "nuevas ideas". De mil ideas malas, puede que haya una buena que se está perdiendo por la prepotencia de la Ciencia Académica al creerse en posesión de la verdad. La Ciencia tiene un grave problema: no profundiza en el por qué de los fenómenos. Se considera suficiente con hallar el cómo, pero todos sabemos que todo cómo tiene su por qué. Muchos de los experimentos adolecen de una explicación correcta y algunas de las ecuaciones matemáticas que describen los hechos reales, están mal interpretadas. La interpretación correcta de los experimentos es el talón de Aquiles de la Ciencia. En este blog pretendo reflexionar sobre los misterios e interrogantes del Cosmos sin poner límites a la imaginación, pero procurando el adecuado rigor científico (que es muy difícil de conseguir).